ADVERTENCIA: Esta entrada tiene altas cantidades de haterismo, gilipollismo, inexactitudes y puede contener trazas de (mala) leche y gluten.
Esta cosa no se merece ni los clásicos títulos chorras en negrita con chascarrillos sobre la obra:
Pues la cosa va de un tipo que frecuenta lupanares varios en busca de mujeres a las que clavarles su katana. Pero hay un problema, su semen tiene un veneno extraño porque es hijo de una bestia o alguna pollada por el estilo. Es por ello que solo puede trincarse a prostitutas que deseen morir o que tengan alguna enfermedad incurable. Total, que el manga son las aventuras sexuales del tío mientras cae el Shogunato y el sistema del Bakufu...
Y a todo esto, aparecen bestias salvajes entre humanoides y perrunas, espadas encantadas, violaciones, cabezas cortadas y monjas follando mientras travelos se sacuden la zambomba.
Cuando llegó a mis manos este manga, gracias a la oferta de la serie completa por 10 euros, pensé que este manga podría resultar muy interesante: una historia de samuráis en lo que parecía un manga histórico bien ambientado y con alguna escena picantilla... Pero lejos de eso, al leer esta obra...
La historia es poco más que estúpida, un mero pretexto para ofrecer escenas de sexo que, si bien en su justa medida hubiesen estado bien, en tales cantidades resultan hasta desagradables. Y más teniendo en cuenta lo grotesco de algunas escenas. Encontraremos intentos de violaciones que acaban con penes cercenados, monjas teniendo sexo anal en un cementerio mientras un travesti se zurra la sardina, una mujer con un tatuaje que solo se muestra cuando llega al orgasmo y que obliga al hombre a seguir teniendo sexo hasta morir agotado, etc...
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| ¡Sexo acuático! |
Ya ni os digo lo estúpidas que resultan las apariciones de los monstruos perrunos, que se cargan toda la atmósfera histórica que sí que está bien recreada.
Y es que, en ese aspecto sí que destaca la serie: en lo que respecta a la reproducción de la atmósfera política de la caída del Shogunato y el inicio de la era Meiji, todo es perfecto. Numerosas referencias a personas y hechos reales hacen que esta historia pareczca un poco real aunque luego de pronto nos pongamos a cortar pollas a perros-hombres...
El dibujo, por su parte, es lo que salva la serie. Me gusta, es muy realista, pero vamos, una mierda, por mucho que esté en un pedestal de oro, sigue siendo una mierda.
Y con la edición, más de lo mismo. Tamaño Big Manga, sobrecubiertas de gran calidad, muchas páginas a color, gran traducción y muchísimas notas y aclaraciones históricas sobre el contexto y la época que hacen las delicias de los que, como yo, amamos la historia. Pero vamos, que pese a todo, aunque la mona se vista de seda...
En definitiva, creo que la mejor definición que puedo dar de esta serie es algo así como un Berserk con la proporción sexo/aventuras cambiada, guionizada por un inepto y con el contexto histórico japonés. Pero sí que recuerda a Berserk en ese aspecto de aventuras fantásticas, con bestias gigantes y esas cosas...
Vamos, puta mierda.
3,5 (Al menos me he reído un rato de lo absurdo que resulta...)







